{"id":355500,"date":"2020-10-20T10:47:46","date_gmt":"2020-10-20T08:47:46","guid":{"rendered":"https:\/\/fatherhenry-11a5d47.netsolhost.com\/sed-de-eucaristia\/"},"modified":"2026-05-12T17:04:29","modified_gmt":"2026-05-12T15:04:29","slug":"sed-de-eucaristia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/sed-de-eucaristia\/","title":{"rendered":"Sed de Eucarist\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_pb_section_0 et_pb_section et_section_regular et_block_section preset--group--divi-section--divi-box-shadow--default preset--module--divi-section--cpwfjte4qx\">\n<div class=\"et_pb_row_0 et_pb_row et_block_row preset--group--divi-row--divi-box-shadow--default preset--module--divi-row--9j7goz8vfm preset--module--divi-row--gfbnveo9ff\">\n<div class=\"et_pb_column_0 et_pb_column et_pb_column_4_4 et-last-child et_block_column et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough preset--group--divi-column--divi-box-shadow--default preset--module--divi-column--l8jetn4mp1\">\n<div class=\"et_pb_text_0 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module preset--group--divi-text--divi-box-shadow--default preset--group--divi-text--divi-font-body--default preset--group--divi-text--divi-font-header--h1y3ko5--nested--feskc5i68i preset--group--divi-text--divi-font-body--h19rs5u--default preset--group--divi-text--divi-font-body--h1yjkjr--nested--default preset--module--divi-text--kdpujm7yo9\"><div class=\"et_pb_text_inner\"><p>Conoc\u00ed al P. Henry en 2005. En ese momento yo ten\u00eda 13 a\u00f1os En sus homil\u00edas, expres\u00f3 tal certeza del amor de Dios por m\u00ed que encendi\u00f3 en mi alma el deseo de conocer a Dios y de amarle en mi adolescencia   <\/p>\n<p>Cuando era di\u00e1cono, a veces ven\u00eda con los Siervos sacerdotes a mi casa para tener reuniones del Hogar de la Madre. Recuerdo que una vez pregunt\u00f3 si pod\u00eda ver la habitaci\u00f3n de mi hermano adolescente e intent\u00f3 convencerle de quitar los p\u00f3steres de las bandas de m\u00fasica rock y heavy metal. Consigui\u00f3 convencerle solo para quitar uno o dos, los m\u00e1s descaradamente demoniacos. El P. Henry se las arregl\u00f3 para hacerlo sin enfadar ni ofender a mi hermano. No hay duda de que lo hizo puramente por amor.     <\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de conocer el Hogar de la Madre, empec\u00e9 a preguntarle a Dios cu\u00e1l era mi vocaci\u00f3n. \u00a1Y pasaron dos a\u00f1os enteros sin respuesta! A los 15 a\u00f1os, comenc\u00e9 a tomarme el discernimiento m\u00e1s en serio. Intent\u00e9 todos los posibles obst\u00e1culos para escuchar la voz del Se\u00f1or, pero \u00c9l se quit\u00f3 en silencio. Seg\u00fan iban pasando los meses, empec\u00e9 a frustrarme m\u00e1s y m\u00e1s. Con frecuencia ped\u00eda un consejo a las Siervas oa los Siervos.     <\/p>\n<p>Una vez, despu\u00e9s de una confesi\u00f3n, el P. Henry me sugiri\u00f3: <em>\u00abCada noche, dile a la Virgen Mar\u00eda: \u201cMadre, dame la luz para conocer la voluntad del Se\u00f1or y la fuerza para hacer lo que \u00c9l diga\u201d\u00bb<\/em>. Me llen\u00e9 de paz en ese momento y despu\u00e9s empec\u00e9 a rezar con sinceridad esa oraci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda todas las noches. <\/p>\n<p>Cuando ten\u00eda 16 a\u00f1os, a la mitad del curso, comenz\u00f3 a desear ir a Misa m\u00e1s a menudo. Varias veces a la semana, conduc\u00eda para llegar a la \u00fanica Misa que hab\u00eda por la tarde en Naples, Florida, a 45 minutos de mi casa. Pronto comenc\u00e9 a ir a Misa todos los d\u00edas. Sin embargo, la temporada de atletismo comenzaba y mi equipo contaba conmigo. Si eleg\u00eda hacer atletismo, no podr\u00eda ir a Misa entre semana.    <\/p>\n<p>En realidad hab\u00eda otras muchas razones por las que no podr\u00eda ir a Misa diaria. Cuanto m\u00e1s lo esperaba, m\u00e1s obvio me parec\u00eda. Y, sin embargo, ten\u00eda sed de la Eucarist\u00eda. Decid\u00ed escribir al P. Henry para preguntarle qu\u00e9 esperaba. Le escrib\u00ed un correo con una lista larga de razones por las que ser\u00eda imprudente e incluso hasta irresponsable por mi parte ir a Misa diaria dadas las circunstancias. Tendr\u00eda que dejar el atletismo y defraudar a mi equipo. Tendr\u00eda que gastar mucho dinero en gasolina, dinero que ni siquiera era realmente m\u00edo.Tendr\u00eda menos tiempo para hacer mis deberes, lo que probablemente acabar\u00eda significando o bien menos tiempo para dormir o bien calificaciones m\u00e1s bajas, porque estaba haciendo varios cursos de un nivel universitario que exig\u00eda horas intensas de estudio. \u00a1Abandonar el equipo y sacar notas m\u00e1s bajas no quedar\u00eda bien en el formulario de ingreso para la universidad! \u00a1Esa decisi\u00f3n podr\u00eda afectar mi futuro! Y todo esto llevar\u00eda inevitablemente a pasar menos tiempo con mi familia.           <\/p>\n<p>El P. Henry me respondi\u00f3: <em>\u00ab\u00a1Recibir a Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda todos los d\u00edas merece eso y mucho m\u00e1s!\u00bb<\/em>. Simple, pero absolutamente irrefutable. Si hubiera respondido de forma m\u00e1s comprensiva, si hubiera dejado el discernimiento en mis manos como si no hubiera una \u00abrespuesta correcta\u00bb, creo que no hubiera tenido la fuerza de elegir ir a Misa diaria. El P. Henry fue muy claro. La realidad de la presencia real de Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda hizo que lo que pareciera imprudente e irresponsable fuera la mejor decisi\u00f3n que pudiera tomar. Y lo hice. El Se\u00f1or me movi\u00f3 interiormente para elegirle a \u00c9l por encima de todo lo dem\u00e1s. Eso cambi\u00f3 radicalmente mi vida y fue, sin lugar a dudas, un paso fundamental en mi camino hacia \u00c9l.        <\/p>\n<p><!-- wp:divi\/placeholder \/--><\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":355499,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-355500","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eucaristia"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/fatherhenry.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Thirst-for-the-Eucharist.jpg?fit=2048%2C1284&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355500"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":356727,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355500\/revisions\/356727"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/355499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherhenry.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}